El mundo en la cocina,
Buenos Aires, Paidós, 2003.
La analogía con la que Massimo Montanari presenta esta compilación es atractiva: «La cocina ha sido comparada con el lenguaje: como este, posee vocables (los productos, los ingredientes) que se organizan según reglas gramaticales (las recetas, que dan sentido a los ingredientes transformándolos en platos), sintácticas (los menúes, o sea, el orden de los platos) y retóricas (los comportamientos sociales)». A esto se agregan dos nociones operativas para pensar la reunión de diversos textos acerca de la comida escritos por historiadores, antropólogos y sociólogos: las de identidad e intercambio, es decir, la manera en que distintos sistemas culinarios se han mantenido y variado a lo largo de la historia pese o gracias a influencias étnicas, culturales, económicas.
