Mostrando entradas con la etiqueta leónidas lamborghini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leónidas lamborghini. Mostrar todas las entradas

jueves, diciembre 31, 2015

La realidad intraducible

Sobre: Leónidas Lamborghini, 
Mirad hacia Domsaar, 
Buenos Aires, Paradiso, 2003.

En la curva de un paraje desierto, allá, en la esquina del Herrero, estalla el sol con su potencia abrasadora y una luz lo invade todo con polvo y sequedad. Allí están, detenidos en un espacio que los limita —una contención que se marca, desde el lenguaje, con el raro imperativo de la mirada—, Pijg el gigantón, su mujer Mata, la enfermera Betty, el Pájaro Pájero, el buey intacto, la serpiente, la camilla con ruedas a rulemanes y, claro, el Herrero. Están por iniciar un viaje pero algo los detiene. Pijg permanece inconsciente, en coma, y de vez en cuando algunos momentos de lucidez lo obligan a hablar, a decir algo. Pero no: está agonizando y, entonces, permanece en un lugar que en realidad no existe («que agoniza,/ que se nos muere y no se nos muere»). Es ese al que van a dar las cosas que de indefinición tiene el mundo pero, sobre todo, la lengua defectuosa de quienes lo habitan.