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jueves, diciembre 31, 2015

La ficción a pilas

Sobre: Sergio Chejfec, 
Modo linterna
Buenos Aires, Entropía, 2013.

Como pocas veces, la ocasión de escribir una reseña despierta un recorrido por textos semejantes que, lejos de acercar la lectura de la ficción a un proceso reflexivo, apenas alcanzan para aumentar la perplejidad. Como pocas veces ocurre (ahora) en la literatura argentina, también, la suma de esos textos se multiplica en varias direcciones apenas aparecido el libro y tras sucesivas presentaciones (Buenos Aires, Rosario, La Plata), siguen sumándose dichos y textos que lo asedian de maneras más o menos felices, más o menos certeras, más o menos cercanas al impulso de querer transmitir eso que el libro depara y hacerlo común, social, multiplicable. La deriva del libro parece acompañar a la del autor que, en la radio, en la televisión o en esos otros actos públicos, vuelve sobre dos o tres ideas que, al menos parece pensarlo así, tienen la legitimidad que lo identifica. 

El cuento del tío

Sobre: Daniel Moyano, 

El rescate y otros cuentos, 
Buenos Aires, Interzona, 2004

Reconocido como novelista y, sobre todo, por El vuelo del tigre (1981) y Libro de navíos y borrascas (1983), motivo de variadas lecturas académicas alrededor de la «literatura del exilio», Daniel Moyano es una de esas voces que suenan tenues pero persistentes en la literatura argentina de los últimos treinta años. Nacido en Buenos Aires en 1930 y con una experiencia signada por el paisaje del norte (pasó casi toda su vida en la provincia de La Rioja), murió en Madrid en 1992 sin haber alcanzado nunca una trascendencia que fuera más allá de reconocimientos momentáneos y el constante grupo de lectores que, quizás identificado con ciertas zonas temáticas de su literatura, siempre lo acompañó. Murió, también y como dicen que ocurrió con Di Benedetto, con algo de la tristeza que está en el principio de su entonación y en el modo de armar un mapa menor de personajes marcados para siempre por la pobreza, la desesperanza, el desarraigo y el consecuente extrañamiento que produce no estar en el lugar deseado (ni topográfico ni familiar).