Creo que sí.
Alberto Fuguet
Los mejores libros son los que no existen. Y libros que no existen hay muchos. Muchísimos. Quizás sean tantos o más que los que existen, pues la publicación no tiene nada que ver con la posibilidad de que pasen de un estado al otro: si un libro no existe, seguirá allí por más que sea publicado, reeditado, reseñado. La condición que lo vuelve inexistente es un poco misteriosa y difícil de describir pero tiene la contundencia de aquello que es porque no tiene opción de ser otra cosa. Y un libro que no existe mantiene, incluso con el tiempo, ese raro olor que lo dejó ahí, en el lugar innominado donde todo es, a la vez, posible y no, certero y dudoso, realista y fantástico, la historia y la premonición.
